Retailización: aumenta el valor de tu marca con puntos de contacto físico

Llamamos retailización al proceso de creación de puntos de venta para marcas que hasta ahora no contaban con un espacio físico para relacionarse con su público final.

Existen muchas marcas que, en teoría, no necesitan un espacio físico para vender sus productos. Es el caso de las tiendas online o las marcas que venden a través de distribuidores.

Aunque no parezca estrictamente necesario para completar el proceso de compra, un espacio físico donde tus clientes puedan interactuar directamente con tu producto, sin la intermediación de otras marcas, proporciona una experiencia completa y singular. Y es precisamente esta experiencia, física, tangible y memorable, la que conduce a una mayor vinculación emocional a largo plazo.

A continuación, te proponemos algunas soluciones de retailización en las que hemos trabajado.

Corners

Esta solución puede utilizarse tanto en los pasillos de un centro comercial como dentro de una tienda que venda un producto complementario al tuyo. El principal atractivo de un negocio corner es su precio. Ya que cuenta con la ventaja de no necesitar un local propiamente dicho y con una superficie mínima, pero puedes aprovechar los beneficios de una tienda dentro de, por ejemplo, un centro comercial.

Algunas marcas, como Desigual, comenzaron de esta manera y sólo cuando fidelizaron a sus clientes se atrevieron a abrir sus propias tiendas, aunque no es lo más habitual. Crear un corner puede ser una buena manera de implantar, con un coste relativamente bajo, una marca nueva en una plaza muy difícil de acceder.

Tiendas Pop up

Para montar y producir un espacio pop up se necesita antes que nada un espacio físico. Este lugar puede ser de cualquier tipo, desde un sótano hasta un autobús. No existen límites, todo vale. Dependerá de lo que te interese transmitir.
Después, en base a los objetivos que tengas, un equipo creativo junto con un arquitecto se encargan de materializar tu visión y seleccionar los artículos más apropiados a presentar.

El punto fuerte de este tipo de tiendas es el impacto que causan en los consumidores gracias a la notoriedad y visibilidad que proporciona el efecto sorpresa y la singularidad del montaje.

Showrooms

Los showrooms pueden ser espacios de exposición permanente o temporal. Son plataformas para mostrar los productos de una manera detallada. Al revés que en las tiendas convencionales el precio no aparece, sólo el producto. Se trata de que el cliente pueda interactuar con lo que vendes y después comprarlo.

El objetivo de este espacio, es la interacción cliente-producto, no la venta. Todo ha de ser pensado para facilitar que esta interacción se produzca y genere una experiencia positiva.
Es una buena solución si, por ejemplo, tienes un ecommerce de moda. Ya que puedes tener una talla de cada prenda, así el cliente puede probarse el producto y después comprarlo online.

Puntos de Recogida

Es una solución que cada vez utilizan más tiendas online. En lugar de enviar el pedido a tus clientes, pueden venir a buscarlo a un espacio físico propio. Desde el punto de vista del comprador, la ventaja radica en que evita quedarse en casa esperando el envío, y dispone de libertad para elegir dónde y cuándo recogerlo. Incluso podría ahorrarse los costes de envío.
Para la tienda, además de un punto físico en el que el consumidor se vincula con la marca, es la oportunidad de fidelizarle, ofrecerle servicios añadidos, y conseguir un upselling.

Stands para ferias y eventos

Otra cosa que puedes hacer para acercar tu marca al cliente es acudir a ferias o eventos relacionados con aquello que vendes o que promuevan los valores que representan tu marca. Para ello debes montar un espacio físico efímero que sirva de vínculo entre tu propuesta de valor y tus potenciales clientes. Debes crear un entorno que identifique tu marca e inspire al visitante aquello que quieres transmitir, y al mismo tiempo, que destaque en un entorno visualmente muy competitivo y complejo.
Como estos eventos son fugaces, debes conseguir crear un acontecimiento que impacte y emocione al cliente dejándole huella.