El modelo Basque Label Harategiak

2016-12-14-2

El proyecto Basque Label Harategiak va cogiendo forma y fuerza permitiendo a las carnicerías tradicionales ser dignas competidoras en la situación comercial actual. Esta semana realizamos una entrevista a Asier Arrese director de Hazi, promotora del proyecto Basque Label Harategiak. Y Jesús Odriozola, propietario de Odriozola Harategia, y unos de los pioneros en adaptar su carnicería al modelo Basque Label Harategiak.

Jesús Odriozola (Propietario de Odriozola Harategia)

Tras la adaptación al modelo Basque Label Harategiak, ¿dirías que se ha visto reforzada tu figura como carnicero especializado?
Venimos trabajando desde hace 27 años y aunque llevamos solo 8 semanas con este modelo, creo que nuestra figura ha salido muy reforzada y que la percepción por parte de los clientes es mucho mejor, mucho más profesional.

¿Qué impacto crees que ha tenido la adaptación al modelo Basque Label Harategiak en la atracción de nuevos clientes?
Aunque nosotros ya teníamos más clientes de ese tipo que la carnicería media, estamos viendo cada vez más gente de ese perfil que perseguíamos, y que repiten más veces su visita. Creo que está teniendo una aceptación importante.

¿Cómo han vivido la adaptación tus clientes habituales?
Al principio a algunas les ha costado más, pero sobre todo porque como nos habéis ayudado a colocar el producto a la vitrina de una manera más organizada, ha cambiado la manera en la que pueden acceder al producto. Pero la mayoría se ha adaptado bien.

¿Qué cambios han surgido en tu negocio a partir de la consciencia de la interacción entre Begoña y Andrea?
Esta manera de exponer el producto nos ayuda a que no todas las clientas se amontonen en un punto, sino que ellas mismas recorran toda la vitrina, que tiene más de 10 metros. Antes no conseguíamos esto.

¿Qué impacto han tenido estos cambios en tu negocio?
Pues de momento estoy viendo un incremento en las ventas de más de un 10% respecto al año pasado, sobre todo porque veo que la gente viene más veces. Está muy bien.

El perfil del carnicero responde muchas veces a una persona que tiene cerca la edad de jubilación. A estos carniceros, ¿crees que podría interesarles participar de este modelo?
Antes de conocer el proyecto Basque Label Harategiak, yo ya estaba pensando hacer algo de cara al futuro, porque necesitas dejar un comercio vivo para que valiera algo. En ese sentido estoy contento, creo que habéis dado en el clavo.

 

Asier Arrese (Director de Hazi)

¿Por qué decide Hazi promover este proyecto?
El país necesita tener un medio rural vivo, y este no es posible sin un sector primario competitivo.
Hace 25 años las autoridades vascas, sin perder de vista que éramos un país eminentemente industrial y empezábamos a serlo de servicios, hicieron una apuesta muy importante por mantener un sector primario competitivo en un contexto complicado por el tamaño y orografía del país. Esta apuesta se centra en la calidad, en las marcas de confianza y las denominaciones de origen. De ahí surge Eusko Label.
Este trabajo bien hecho y sostenido en el tiempo nos ha permitido llegar a tener un sector primario con una vitalidad más que aceptable, sobre todo comparándonos con otras sociedades como la nuestra.
Pero sí es verdad que se ha trabajado sólo desde la calidad en la producción, y pensando que ya nos vendrán a comprar, ya que el producto es muy bueno. En estos últimos años, en una coyuntura de crisis, ha subido la demanda de productos local, tanto en la gran distribución como en el pequeño comercio. Este incremento de demanda es una oportunidad, pero ha tensionado el mercado, sobre todo respecto a la situación de Euskal Okela y las carnicerías comprometidas con el producto.

¿Cuál es la situación de las carnicerías en este momento?
Cuando se empezó con Euskal Okela, había 3000 carnicerías en Euskadi y hoy en día no hay más de 1500. Los carniceros tienen gran capacidad de crear valor alrededor del producto, sobre todo en lo que tiene que ver con la profesionalidad, la calidad y la cercanía.
Hoy en día son 150 las que participan de este proyecto, pero nos gustaría que se sumaran muchas más, para lo que estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano, incluso una revisión normativa del proyecto.

¿Cuáles eran los objetivos generales del proyecto Basque Label Harategiak?
Cuando empezamos este proyecto de Basque Label Harategiak, teníamos un triple objetivo:
Por una parte queríamos ayudar a dinamizar las ventas en las carnicerías de la red de Euskal Okela, ayudarles a atraer nuevos clientes y a fidelizar a los actuales.
Por otra parte, necesitábamos que se diseñase una tienda especializada en productos de calidad certificada en la que la figura del carnicero tradicional se viera reforzada, especialmente aquellos carniceros que llevan muchos años confiando en Euskal Okela.
Por último, dado lo heterogéneo de la red de carnicerías, necesitábamos crear un diseño exclusivo y reconocible del punto de venta, pero que fuera flexible y pudiera adaptarse a las distintas realidades de los establecimientos y su contexto.

¿Cómo ha sido el proceso de trabajo?
Cuando ya teníamos decidido impulsar este trabajo, tuvimos la suerte de encontrarnos en el camino con Flow. Este es un proyecto que estamos todavía empezando, y nos ayudaron a replantearnos las bases del mismo.
Durante los últimos meses hemos trabajado juntos tanto el equipo de Hazi como el de Flow en la creación de un modelo de tienda que cumpliera los objetivos que nos habíamos marcado. Estamos muy satisfechos con el resultado.
Ya se han implementado 4 proyectos piloto que permiten ver cuál es la nueva imagen de las carnicerías. En este trimestre se han hecho más de 30 proyectos de adaptación que se irán implementando en las próximas semanas, y se seguirá trabajando a los largo de 2017 en la adaptación del modelo a las 150 carnicerías asociadas.

¿Cuáles son los siguientes pasos?
Como suele repetir la gente de Flow, este proyecto va más allá de trabajo de “chapa y pintura” o de políticas de promoción. Es un proyecto a medio largo plazo que permitirá adaptar las carnicerías a la realidad comercial actual, para que puedan competir en igualdad de condiciones. Esto implica nuevos modelos de atención, nuevos canales de comunicación y promoción y la aplicación de inteligencia de negocio.
Además queremos que la Asociación cobre cada vez más protagonismo, y sean los propios carniceros asociados los que lideren el proyecto en el futuro.