Cuánto cuesta abrir una tienda

Cuando hablamos con emprendedores, personas que se enfrentan por primera vez a lanzar un negocio comercial, es bastante común que nos encontremos con la pregunta “¿Pero entonces, cuánto cuesta abrir una tienda?”

Los que tengáis más experiencia, sabréis que ante esta pregunta se abre un generoso abanico de “dependes”. Depende de la localización, de la superficie del local en cuestión, del estado del mismo, de la naturaleza de la actividad comercial, del nivel de imagen y status que se quiere transmitir, y de un largo etcétera. Nosotros mismos hemos realizado en los últimos meses implantaciones comerciales de negocios con inversiones muy dispares, siendo el precio por metro cuadrado de algunas más de tres veces superior al de otras.

 

Farmacia Areitio, entrada

 

En realidad es una respuesta que no deberíamos dar en ese momento tan delicado, sino que debería estar ya contemplada en el plan económico derivado del modelo de negocio. En este plan económico, además de un plan de ventas y de los gastos corrientes, deberían estar contempladas las inversiones que se deben realizar para implantar el espacio comercial físico en el que entregar valor de nuestra empresa a nuestros clientes, y la manera en la que se financia esta inversión. Lógicamente el mercado afinará esa previsión de la inversión a realizar, pero en cualquier caso sólo debemos acometer inversiones que se soporten según nuestro plan de ventas.

Para poder avanzar y hacer sostenible en el tiempo nuestro negocio, debemos conocer con exactitud la magnitud de la inversión a acometer, despejando incógnitas y eliminando los factores que puedan ser una amenaza para el éxito de nuestro negocio

 

Interior Farmacia Areitio

 

Si el modelo de negocio está testado, podemos acometer una implantación más ambiciosa que nos permita crecer, y poder así dar un mejor servicio a nuestros clientes.

Si estamos arrancando, o si la naturaleza del negocio es proclive a ello, a veces es mejor probar con una inversión con la cual consigamos dar el mayor nivel de imagen posible realizando una inversión relativamente modesta.

A veces es incluso mejor aplicar el espíritu Lean, definir un Producto Mínimo Viable y lanzarnos online para ver la respuesta de nuestros clientes y luego poder dimensionar la inversión a realizar según la demanda del mercado.

 

Farmaca Areitio

 

En cualquier caso, siempre es mejor tomar las decisiones importantes cuando lo que nos estamos jugando es todavía sólo una posibilidad. Primero pensar, después diseñar, más tarde ejecutar, y finalmente medir para poder volver a empezar de nuevo y hacer que nuestro negocio mejore siempre orientado hacia nuestros clientes.

 

Las fotografías que ilustran esta entrada corresponden a la Farmacia Areitio de Donostia, diseñada por flow

 

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